domingo, 5 de abril de 2020

nosotras/ domingo 5 de abril



NOSOTRAS


Nosotras tuvimos que salir por la puerta de atrás.
Nadie nos ha compadecido. Nadie nos tiene por qué compadecer.
Además, dirán que hay cosas peores. Siempre hay cosas peores.
Pájaros encerrados en sus jaulas, mejor que pájaros muertos
por el frío. Por hambre. De un disparo.
O no. Quien te juzga decide que las reglas del juego
no nos hagan favores generales
y que solo los bancos del domingo
se llenen en la iglesia.
Nosotras no tuvimos los peces de colores
si estuvieron aquí
no nos dejaron verlos-
recorrimos la distancia de la mano a la boca
del párpado a la cama
de la aguja a la carne
y después de llorar, dicen, cesa esa angustia
aunque sigan los campos cuajados de nieve.

sábado, 4 de abril de 2020



VENTANAS


A partir de un momento, todos fuimos ventanas.
¿Nos dieron a elegir? Por supuesto que no.
Qué tontería.
No deciden los asnos cuando hay amo
además ¿qué sabemos nosotros los no expertos
los que buscan propina en  el fondo del plato
los que están a dos nóminas de la indigencia?
Dime  ¿nosotros qué sabemos sobre seguir con vida?
De esta forma nos fuimos convirtiendo en ventanas
(algunos en ladrillos, pero eso es otra historia)
y ocupamos los suelos de fríos azulejos
en los largos pasillos de urgencias, nos tiramos
temblorosos, febriles, con los ojos morados,
simplemente esperando
que nos llegara el turno
horas muriendo solos
todos muriendo solos
en las altas ventanas
por donde el sol se pierde lentamente.
Eso es todo.
Nosotros aguantamos suspendidos
que nos dijeran cuándo
pero eso es otra historia.
No decide la mano que sujeta la mano
soltarla y anular conciencia o percepciones,
cuando los que deciden firman pero no escuchan
lo que firman
nuestra voz debería ahogarles desde dentro
o no, porque no queda nadie en la plaza que grite
solo hay pequeñas luces
resistiendo en la noche.

  REBAÑOS Espantosos rebaños bajan por la ladera resbalando porque aún brilla la sangre derramada tal vez como señuelo tal vez com...